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Justificar períodos de inactividad en el CV

Dic 13, 2016

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Desempleo, año sabático, permiso parental, enfermedad laboral… Hay muchas situaciones que deben ser justificadas en un curriculum vitae. ¿Cómo evitar los “vacíos” en tu curriculum vitae que pueden causar una mala impresión? Debemos decir siempre la verdad, pero sin tirarnos piedras a nuestro propio tejado.

Todos tenemos algún hueco en nuestro CV, algún periodo en el que hemos interrumpido nuestra vida laboral o de estudios por la imposibilidad de encontrar trabajo, por una enfermedad, una baja por maternidad/paternidad o por la actual situación de crisis. Sea cual sea la razón de tus parones laborales, debes saber cómo explicarlos ante un reclutador, cómo presentar de forma positiva lo que a primera vista podría parecer negativo.

Los meses o años sin datos profesionales que aportar en tu currículum llamarán, con toda seguridad, la atención de tu entrevistador. Así que cuando te pregunte por ello debes saber qué responder para utilizarlo en tu favor y no echar por tierra tu oportunidad de encontrar un trabajo.

Justificar períodos de inactividad en el CV:

Evita las mentiras y aborda el tema con naturalidad. Al contrario de lo que mucha gente cree, abordar directamente el tema de los vacíos en tu currículum o en tu carta de presentación puede ser positivo, ya que, en ocasiones, los reclutadores descartan directamente los CV en los que encuentran periodos de inactividad laboral si no ven una explicación sobre ellos. Evita mentir en tu CV, ya que tus posibles empleadores pueden comprobar si la información que les proporcionas es real, y si descubren que mientes no te contratarán. ¿Qué harías si el entrevistador te pide un teléfono de contacto de una de las empresas en las que dices haber trabajado?

Aporta datos de tu enriquecimiento personal y profesional. Explica la razón por la que estuviste sin trabajo en los términos más profesionales posibles e incluye, siempre que sea posible, si en ese momento realizaste alguna tarea que haya enriquecido tu perfil profesional y/o personal (hacer cursos que luego te ayudaran a conseguir otro trabajo, estudiar idiomas, hacer tareas de voluntariado con una ONG, viajar al extranjero, etc.) para que el entrevistador no tenga dudas sobre tu voluntad de formarte y crecer como persona y como profesional durante los periodos de supuesta inactividad. Lo explica muy bien John Lees en su libro Cómo triunfar en las entrevistas de trabajo: “Ofrece pruebas compensatorias de la suficiente entidad que encajen lo más estrechamente posible en los huecos. Por ejemplo, si no tienes una cualificación concreta describe tus capacidades y tu nivel de conocimientos de tal manera que quede claro que sabes más que cualquiera que tenga esa cualificación, pero una insuficiente experiencia”.

¿Un giro escogido o una situación impuesta? Si tus parones laborales se deben a una enfermedad –tuya o de un familiar a tu cargo- o a cualquier otra situación personal que no has podido escoger, seguramente no encontrarás ninguna reticencia en tu entrevistador. Algo que sí puede ocurrir si se trata de un giro en tu carrera. Pero ten presente que todos en algún momento de nuestras vidas nos hemos replanteado nuestro futuro. No eres el primero ni serás el último que ha querido salirse del camino que parecía tener ya marcado –por seguir la tradición familiar, por no atreverse a decir que no a un trabajo en tiempos de crisis o porque el trabajo parecía una cosa y resultó ser otra- para probar otras cosas. Aún así, recuerda que lo que le puede costar entender a un entrevistador no es que hayas querido dar un giro a tu vida sino que vayas dando volantazos constantes un día en una dirección y otro en la contraria.

Incluye los trabajos temporales y los no remunerados.  Algunos candidatos cometen el error de no incluir las tareas no remuneradas que han realizado, o aquellos trabajos que hicieron de forma temporal, por ejemplo durante los veranos de la carrera, y eso puede dar la sensación de que su CV tiene más vacíos de los que realmente tiene. Al reclutador le interesa conocer tu trayectoria profesional, no cuánto has cobrado por ella. Así que no olvides incluir todas las becas, la formación en prácticas y los trabajos no remunerados -aunque sean pequeños periodos en los que hiciste de ayudante en un negocio familiar-. Lees aconseja presentar esas sucesiones de pequeños trabajos como una fase continua y estructurada: “Si has ocupado una serie de puestos de trabajo de corta duración, descríbelos como una fase continua de tu carrera, poniendo énfasis en el aprendizaje y la experiencia adquirida en el sector”. Considera cada trabajo temporal como una experiencia laboral que te ha ido proporcionando habilidades, conocimiento y capacidades. Todo eso completa tu formación y hablar de ello aumenta tus posibilidades de conseguir un nuevo empleo.

Evita nuevos huecos: no dejes nunca de formarte. Si te has quedado sin empleo debes aprovechar el momento para seguir formándote. Las nuevas tecnologías están imponiendo cambios en la forma de trabajar en todos los sectores productivos y siempre hay cosas que aprender. Puedes apuntarte a un máster on line, a cursos o talleres gratuitos. Y puedes ser tú quien se convierta en formador de otros: puedes impartir asesorías gratuitas y ofrecerte como voluntario en alguna organización que desarrolle tareas relacionadas con tu área profesional. Eso mostrará a los reclutadores que no has perdido el contacto con tu profesión y te servirá para seguir practicando las habilidades aprendidas en tus anteriores etapas laborales. Así evitarás tener nuevos huecos en tu CV y, además, es muy probable que hagas contactos que te ayuden a conseguir tu próximo empleo.

Amplia esta información con otro de nuestros consejos relacionados con la selección y valoración de personal en el reclutamiento dentro del post «Lo que no debes decir en una entrevista de trabajo»